¿Cómo se desenvuelve un ingeniero mecánico en el campo del equipo médico?
Con esta pregunta, se presentó en ExpoMeca del 2011 (un gran esfuerzo de los estudiantes de la Asociación de Estudiantes de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Costa Rica) mi perspectiva sobre el ingeniero mecánico en Costa Rica, y cómo se va a ir moldeando a las necesidades cambiantes del entorno profesional. Aunque fue enfocada, como dice su título, hacia el campo del equipo médico, siento que puedo resaltar muchas cosas para otras carreras.
Primero, es correcto presentar un breve resumen de la conferencia y, para esto, voy a aclarar un aspecto de importancia. En todo el texto me voy a referir al ingeniero mecánico y no al ingeniero/a, o ingenier@ (esta por ser gramaticalmente ofensiva) o el y la ingeniero: esto por mera comodidad y fluidez de lectura. Conozco muchas ingenieras mecánicas (y de otras carreras) sumamente capaces, y en ningún punto quiero hacer de este texto algo machista.
Habiendo eliminado ese aspecto podemos continuar.
El ingeniero mecánico se ve envuelto en un mundo que cambia constantemente de necesidades, por lo que tiene él mismo que ajustarse para poder ser un profesional competitivo. La última tendencia que se presenta es en el campo de equipo médico. Costa Rica se ha convertido en un nuevo destino de ensueño para fábricas que buscan una mano de obra más barata, de igual capacidad intelectual, para poder agilizar sus procesos al disminuir gastos. Después de todo, de eso se tratan los negocios.
Compañías como Boston Scientific, Atek Medical y Wright Medical, han venido a buscar ingenieros capaces de manejar retos distintos, con un punto de vista ligeramente diferente a lo que se tiene pensado en ingeniería.
Pero, ¿cuál es ese punto de vista?
Muchos de nosotros tememos entrar a esos campos por ir desplazando poco a poco la ingeniería mecánica, reemplazándola por procesos operativos, administrativos y de mejoramiento continuo. Ahora bien, ¿eso es malo? Siento yo que, aunque es un trabajo conocido como 5%-95%, 10%-90%, o hasta 30%-70% (refiriéndose a la cantidad neta de ingeniería mecánica comparada a otros procesos), permite abrir la visión del ingeniero con otras herramientas de suma importancia.
Es cierto, el ingeniero al entrar a muchas empresas en este país, deja de ver el mundo como un ingeniero y se convierte más en un administrador de ingeniería. Ahora, no hay que asustarse, el término administrador no es dañino, más bien es algo bueno. Nos dice que estamos listos para enfrentarnos no sólo a un diseño de una cámara de presión (que no contesta de mal tono, no tiene preferencias, no es anímica y, lo mejor, no es perezosa. Si falla, lo hace por un mero esfuerzo físico y lo evidencia de manera fácil de identificar, y cuando la critican no contesta), sino también a retos de personal.
En esto, el ingeniero mecánico no se ha desarrollado lo suficiente, al menos en el proceso educativo por el cual yo he pasado (Universidad de Costa Rica). Es por esto, que si puedo sacar algo de la conferencia, es el siguiente conjunto de observaciones.
Vamos a tiempos en los cuales no basta el conocimiento que tenemos (que es vasto, pero no significa que es único, absoluto y perfecto), tenemos que ser profesionales integrales aprovechando las herramientas que nos dan de manera sistemática y confiable al igual que buscar siempre maneras de mejorar y actualizar nuestras mentes. Me gusta utilizar la comparación entre una carrera profesional y una computadora. Esta será tan útil como el usuario sepa explotarla.
Lo que me lleva al primer punto neto de este texto:
Capacitarse: Un dato interesante es que la mitad de lo que aprendemos durante nuestra carrera universitaria estará desactualizado en el momento que nos dan nuestro título. Esto básicamente es lo mismo en la carrera profesional y con mayores repercusiones ya que, detrás de nosotros, hay dos, diez, cien o mil profesionales esperando nuestro puesto, queriendo desempeñar mejor y, en definitiva, buscando siempre estar actualizados. Cuando uno se capacita, como lo he hecho en Taiwán, en Panamá y en el mismo Costa Rica, uno ve distintos asuntos que le amplían la visión:
- Conoce desde adentro el funcionamiento de la fábrica, del operario con el que tratará uno, de las personas que conforman un equipo. Entonces, ¿qué mejor manera de conocer a una marca más que conociendo a sus integrantes?
- El conocimiento nunca se limita a ser teórico (al menos no debería), por lo que enfrentarse a problemas prácticos, talleres, debates, foros y demás, permite conocer distintos puntos de vista que pueden estar hasta más correctos que el propio.
- Una cultura no sobrevive si trata de ser exclusiva. Mi cultura va a diferir de aquella de los profesionales de esa empresa, cliente, país, etc. Esto hace que conocerlos sea de suma importancia, porque me permite saber cómo operan. Esto difiere del primer punto porque no hablamos meramente del aspecto laboral, sino del entorno social, cultural e histórico de cada una de las personas que conocemos.
Capacidad de hablar enfrente de grupos de personas: Las ideas, sean cuales sean, tienen que venderse. Ya sea por un comercial o por una campaña virus. El profesional no cuenta con una campaña de promoción, ni con un agente publicitario que le hará una disección del producto (entiéndase, de sí mismo), y le dirá: "Te podés vender así o asá, mejor no digás eso." No, el profesional tiene que venderse de manera independiente.
Tiene más probabilidades de ser escuchado aquel que habla de manera elocuente, fluida, confiada y foneticamente correcta (aunque puede estar incorrecto), que aquel que tartamudea, se pone nervioso y ve al techo (o al suelo), (aunque este esté en lo correcto). Así que hay que perder el miedo. Se comienza con el espejo (si no puedo hablarme a mí mismo, menos lo haré a un grupo), luego a la novia, novio, esposa, esposo, amigos (pero que sean críticos y maduros).
Comprender al colaborador: No todos venimos del mismo lugar, no todos tenemos la misma plata, no todos pensamos igual. Es por esto que no hay que considerar a una persona ni más ni menos por los factores que acabo de mencionar. El origen define meramente con qué conocimiento cuenta esta persona respecto a una situación. Si es una persona que no tiene un grado universitario, esto no la hará menos profesional ni merecedora de un trato inferior, comparada a una persona que tiene un doctorado. Esta es probablemente la relación más difícil que se puede desarrollar (¿recuerdan la cámara? Ella no se quejaba). Los colaboradores pueden ser sensibles a crítica, pueden sentirse aludidos por ciertos comentarios o hasta pueden reaccionar de manera agresiva por su mera personalidad.
Como dice un escritor, conocer todos los lados de una persona es dífícil, comprenderlos es casi imposible, pero hace del reto algo más entretenido.
Capacidad de presentar ideas concisas: punto.
Aumentar el conocimiento administrativo: La administración de un negocio no se limita a una carrera, sino se convierte en una herramienta adicional para cualquier profesional (no sólo ingenieros), por lo que tenemos que desarrollar nuestra mente administradora, financiera y contable para poder evitar situaciones en las cuales estemos en desventaja.
Finalmente, el inglés. Aquí, se refuerza el hecho de que en estos momentos, la mayoría de las empresas vienen de país en los cuales se utiliza el inglés. Para mantenerse competitivo en el ámbito ingenieríl, es necesario comprender el inglés. Veamoslo así: todos los manuales vienen en inglés, la mayoría de las empresas venden en inglés y lo más probable es que un compañero de otro país (digamos, Irán), sabrá inglés antes de Español, yo sabré inglés antes que Iraní. (Lo sé porque me sucedió). Ahora, no estoy diciendo que es un idioma mejor que otro, sino que se ha convertido en una parte esencial del campo laboral (la mayoría de las empresas consideran que el inglés ya no es un "extra" sino un estándar).
El Mandarín es un idioma interesante, porque se cree será el próximo idioma de negocios, ingeniería y demás. Claro está que es sumamente útil y es una herramienta adicional que le permitirá a muchos desenvolverse en negocios.
Me parece interesante que, como dijo Fidel Gamboa, al final la primera frase no me sirvió de "un carajo" porque esto no sólo es para ingenieros, sino para cualquiera.
Quiero cerrar este texto con una frase de Randy Pausch:
"En mi vida, lo que aprendí y me dio la mejor visión del mundo fue que dos frases que todos usamos están incompletas:
No sé.
Me equivoqué.
Cuando realmente deberían ser:
No sé, pero lo voy a averiguar.
Me equivoqué, me disculpo, ¿cómo hago para no equivocarme de nuevo?"
Gracias.
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